Te probás la ropa y no te queda igual
Te sacás la foto y pensás: “no me siento yo”
Muchas veces lo sentimos ante un cambio de etapa.
Capaz que después de un embarazo, o entrando en los 40+, en los 60+, capaz que después de ese cambio grande a nivel personal.
Y no es solo por el cuerpo.
Es tu energía, tus ganas, tus intereses.
Puede asustar un poquito no reconocernos.
Pero cambiar es normal.
No vernos o no sentirnos igual hoy que el año pasado (ni la década pasada) es esperable.
De hecho, si estuvieramos igualitas y pensaramos todo igualito, ahí me preocuparía. ja.
Es innegable que con la experiencia viene esa oportunidad de ser más una misma.
De mirarnos ahora sí, de entendernos, y de darnos el lugar que queremos en nuestra propia vida.
Pero oki, si me estás diciendo Vic, pero yo quiero mi energía y mis ganas y mi piel de antes... hay 3 cosas que quiero que tengas en cuenta.
(La 2 me hubiera gustado saberla MUCHO antes! ;))
Y hay algo tan lindo en cambiar porque también es crecer y es la oportunidad de sí, ahora mirarnos, entendernos y sentirnos más nosotras mismas.
Si ese cambio de "no me siento yo" lo sentís en tu energía, en tu piel o en tu figura, quiero que empieces a cuidar tu proteína.
Como siempre te digo con las cosas que se ponen "de moda":
1. Preguntate: ya escuché esto, pero... ¿lo estoy aplicando?
2. Acordate: NO es solo proteína -- como todo macronutriente funciona mejor cuando los usás juntos y balanceados.
Eso que ya tenés claro sobre aporte proteico, enfocate en aplicarlo en la diaria. No es que no lo sabés, es que estás a mil y lo nuevo cuesta.
Pensá en tus últimos tres días y preguntate si podés tranquilamente decir que llegaste a tu requerimiento.
Si te genera dudas, es normal y está bien observarnos de cerca. A mi siempre me encanta encontrar cuando estoy haciendo algo "mal", porque quiere decir que hay lugar a mejoría. Cuando uno va en círculos y círculos y no sabés quéee más hacer ahí sí es desesperante, o no?
Si estás preguntándote cuál es tu aporte proteico / buenas fuentes -- encontralo aquí.
Muchas de nosotros tenemos un buen aporte proteico en almuerzo y cena, pero muuuy bajito en desayuno/merienda y eso nos desbalancea el día.
Si te resuena, enfocate en mejorar tu desayuno y/o merienda.
Opciones rápidas que amo son:
Los pequeños ajustes hacen toda la diferencia.
Vos ya sabés que necesitás un buen aporte proteico para sostener la energía y la piel dónde la querés (hola colágeno!), y que te ayuda a regular antojos y hasta a quemar mejor (chau kilitos rebeldes!). Ahora enfocate en hacer esos pequeños ajustes y viví la diferencia.
Nope, no tenés que hacer un ejercicio raro de cara. (Aunque seguro hay algo en redes vendiéndonos pesas faciales. 🙃 )
Va por otro lado.
Y confieso que esto es lo único que me motivó a hacer ejercicio de fuerza.
Parece que cuando hacemos pesas no solo estamos cuidando los músculos de brazos o piernas, sino nuestros huesos.
Esto lo escuché por primera vez de la La Dra. Shereene Idriss, explicando que cuando hacemos ejercicios de fuerza estamos mejorando no solo músculos sino la densidad ósea y eso afecta también a los huesos de la cara.
Viste esa flacidez clásica en la cara, en que empezamos a sentir no solo más arrugas sino que se nos "cae" todo (uff!!), Idriss explica que no hay cremitas reafirmantes que puedan con ella, porque es un problema de estructura. Cuando nuestros huesos de la cara se debilitan empezamos a perder sostén, volumen y aparece esa sensación de "que me está pasando" o directamente "no me reconozco en el espejo".
Traducción: si no cuidás tu estructura ósea, ninguna crema lo compensa
Cuando hablo de estas cosas siempre quiero recordarte a vos y a mi misma, que cambiar es normal, envejecer es normal. Querernos y apreciar nuestro cuerpo inmensamente y además de querer vernos bien, también es normal. De hecho, es saludable porque quiere decir que hay motivación.
Cuando pienso en mi yo futuro, seguramente mi yo de 85 me agradezca más estar haciendo los ejercicios de fuerza ahora para ser independiente y estar más protegida ante las (demasiado frequentes) quebraduras de cadera. Y sí, eso me motiva mucho. Pero te soy honesta, pensar en que mi estructura fácil se sienta más yo por más tiempo, me motiva a hacerlo HOY. Me ayuda a salirme del "algún día empiezo" al es ahora.
¿Y si fuera estrés?
Si venís sintiendo que tu cuerpo no responde como antes, o que ya no tenés la misma energía o la misma motivación, quiero que respires hondo.
Síiii, ahora mismo conmigo.
Inhalá en 3 tiempos, exhalá en 6.
Apoyá los pies en el piso. Sentí como se distribuye el peso.
Sentí cómo estás apoyada en la silla. Cómo se distribuye el peso allí.
Aflojá la mandíbula.
Estas pequeñas prácticas valen la pena, y cuando las integrás a lo largo del día son magia.
El tema es que un poco de estrés es normal. Pero hoy por hoy algo me dice que tu nivel de estrés anda por las nubes y es muy fácil que el estrés se cronifique (o sea que tu sistema nervioso se desregule). Sumale a eso apuro, sobreexigencia y hábitos no-tan-sanitos y puff.
Es fácil sentir dejar esto de cuidar a tu sistema nervioso para después cuando tengas más tiempo, o más recursos, o pase esta etapa brava. El tema es que AHORA en plena etapa brava es cuando más lo necesitás.
Cuando regulás tu sistema nervioso tenés más claridad mental para tomar mejores decisiones, tenés más energía, sos más creativa y además... sip, está atado a una mejor digestión, una mejor quema, una mejor piel. Está atado a todo.
Mi parte favorita es que cuando regulamos el sistema nervioso, el cuerpo responde mejor y fija nuevos hábitos más fácilmente.
Pensá en: hacer menos y que te rinda más. Sí, por favor!
Si te encanta este tema, leé más sobre Cómo Regular Tu Sistema Nervioso desde el estilo de vida aquí.
Pensá no en hacer más, sino en ajustar lo que ya hacés. Empezá con ese punto que te resuena, y andá sumando a tu rimo.
Ir suave también es mimar a tu sistema nervioso.
Porque al final no se trata de volver a ser “la de antes", se trata de sentirte más vos en esta etapa.
Con esa energía y claridad que querés, y sintiendo que tu cuerpo responde.
Y eso no viene de hacer todo perfecto, viene de tus hábitos. Enfocate en SUMAR lo que podés hoy.
Las pequeñas cosas cambian mucho.
Sí, como en sumar proteína donde se te estaba escapando, empezar esas pesas finalmente o simplemente respirar hondo y aflojar.
#VosPodés
1. Empezá en casa con 1 primer paso simple: El Starter Proteico. Descubrilo aquí (por unos días más viene con un regalito extra!)
2. Pedí un Pack de Viandas y aliviá tu semana (o tu mes entero! ;)). Balanceadas, ajustadas a tus objetivos personales y delis.
3. Volvé a este Blog dónde cada semana compartimos tips y recetas saludables desde una visión integral. 💚
Sumate a nuestro Mailing para recibir los últimos artículos, recetas + cada tanto, promos exclusivas que no vas a ver en ningún otro lugar.
Cuando te sumás también te enviamos la Guía Detox Para Bajar de Peso de regalito de bienvenida!
No worries, tus datos van a estar seguros y nunca los compartimos.