4 Tips Detox Post-Vacaciones (Para Bajar de Peso)

¿Llegaste de las vacaciones con algunos kilitos de más? El detox es tu mejor aliado para sacártelos de arriba (sin sufrir y sin remordimientos!).

 

El primer paso para lograr resultados es olvidarte de las culpas.

Pasaste bomba en las fiestas o vacaciones, te diste esos gustos que querías y aunque te cuidaste más que otros años.

Lo sé! Si te fuiste al Verano las frituras de mar, los bizcochos de la puesta de Sol y esos desórdenes de horarios que no ayudan a la figura. O si estabas en pleno invierno ya sabemos lo que las comidas de olla, chocolate caliente y más tiempo reunidos frente a la mesa pueden hacer. ;) 

Pero lo disfrutaste, verdad? Espero que síiiiiiiiiiii porque darnos gustos y sentirnos libres es gran parte de disfrutar de la alimentación y de la vida.  Acordate: mamá la nutri TanVerde siempre dice que la fiesta es parte de la alimentación saludable. 

El tema es... cuando nos subimos a la balanza, vemos que subió un par de kilos o tal vez 5 que parecen gigantes podemos entrar en pánico y empezar a culparnos y “darnos palo”. Culpamos a nuestro metabolismo, sentimos que siempre caemos en lo mismo y hasta podemos caer en ese sentimiento pesado de estar estancadas y sentir que no hay solución. Ese sentimiento es lo más peligroso para tu figura y tu bienestar. Decile chau!

 

Y ahora sí, a enfocarnos en lo que importa – sumar 3 pasos detox que te ayudan a bajar de peso:

 

1. Tu Jugo Verde Diario.

Nada mejor para adelgazar y deshincharte que tu jugo verde diario. Tomalo en ayunas, sea apenas te levantás o entre horas cuando tengas un par de horas sin comer, para maximizar la absorción y por ende los resultados.

 

Receta: Jugo Verde Vos Podés

Espinaca o Kale, 1 puñado

Kiwi, 1

Pepino, 1 mediano (si no es orgánico, pelado)

Limón, ½ pelado

Jengibre, raíz ½ cm

Agua mineral o purificada, 250ml

 

Instrucciones: Meter todos los ingredientes a la juguera (menos el agua), agregarla al final.

Si lo hacés en licuadora, licuá hasta que esté suave y luego colá con un colador finito para remover toda la fibra. Listo para disfrutar!

 

 

2. Desayuná Sin Harinas.

Simple y poderoso -- cambiá las clásicas tostadas (que te pueden estar hinchando, constipando o viniendo con más calorías de las que pensás!) por un desayuno lleno de nutrientes que tu cuerpo ama. No me entiendas mal, no se trata de hacerle la guerra a la harina o sentirte culpable si toca tus labios. ;) Se trata de definir un límite que te ayuda a entrar en rutina de cuidarte, prestarle atención a qué le das a tu organismo y prepararte para el éxito!

Un buen desayuno te ayuda a despertarte, concentrarte, energizarte y regula tu apetito durante todo el día. *Wiiiii*

Probá con un bowl express, chía pudding, un porridge calentito, un smoothie si sos de no tener mucha hambre a la mañana, o unas tostadas de boniato. (Tenés recetas de todos estos aquí en el blog!)

Querés saber más de cómo minimizar la harina sin sufir? Leé este otro blog (click aquí).

 

 

3. Sumá Spirulina.

Este superalimento se hizo famoso por ayudar a bajar de peso, deshincharte y sumar salud. Tomá entre 1 cucharadita y 1 cda (5 gr máximo) varias veces a la semana para ver mejores resultados. Podés sumarla a tu jugo verde, smoothies o tomarla directamente con un vaso de agua o de jugo de pomelo.

Tené en cuenta que es fuerte, por eso te recomendamos ir gradualmente para acostumbrarte al sabor. Sus beneficios te enamoran!

Un tip extra: preferí una spirulina certificada sin yodo, especialmente si tomás T4 o si estás en lactancia para no tener contraindicaciones.

 Si la spirulina no va contigo por sabor o no la encontrás fácil, probá con otra alga maravillosa: la chlorella.

 

 

4. Chau Ultraprocesados y Embutidos.

Tendemos a enfocarnos en qué Sí Sumar en tu día a día, en vez de en “prohibidos,” pero esta pregunta de qué dejar afuera se repite muchísimo en los mails que nos llegan y en las redes y vos te merecés una respuesta.

Sí, hay frutas más calóricas que otras (sip, la temida banana) y sí, los frutos secos también tienen que comerse en moderación (pensá en 15 almendras como porción – no todo el paquete ;)), pero estos alimentos también vienen con muchos beneficios extra y no hay que tenerles miedo. A lo que síiiii tenemos que temerle con todas las letras es a los ultraprocesados.

 

¿Qué quiere decir ultraprocesados?

Son esos alimentos que tienen tanto “proceso” atrás que se han ido perdiendo demasiados nutrientes y además por lo general vienen con un plus de ingredientes nada saludables: colorantes sintéticos, espesantes, gelificantes, saborizantes que nada agregan al valor nutricional ni a la calidad bromatólogica del alimento. Muchas de estas sustancias son alergénicas o pueden producir otros efectos negativos en nuestra salud, tanto es así que algunas están prohibidas en otros países. Es un tema complejo, pero real y lo cierto es que (sin ánimo de asustar) prácticamente todos los envasados del super – vos sabés cuáles son: galletitas, alfajores, pan lactal, las clásicas comidas congeladas de caja como empanadas, hamburguesas, etc. – contienen pocos nutrientes y muchas de estas sustancias potencialmente negativas para nuestra salud.

 

¿Y los fiambres y embutidos?

El jamón, el lomito, los salames, salamines, mortadelas, etc. muchos de ellos deliciosos y artesanales o incluso caseros, son “harina de otro costal”. La necesidad de conservar los alimentos para que no se desperdiciaran echándose a perder, es tan vieja como el hombre mismo y la sal ha sido – y sigue siendo – el conservante por excelencia. Por eso surgen tanto los fiambres como los embutidos, como formas de conservar las carnes de modo que duraran mucho tiempo. En su uso original formaban parte de una comida completa – saborizando un tuco o un guiso – o sea, se usaban en pequeñas cantidades y junto con variedad de verduras, granos integrales, leguminosas. Solamente en las fiestas aparecían en abundancia, o sea que los excesos a los que podemos someternos ahora comiéndolos en abundancia y a diario no eran un riesgo.

Vale destacar que todos los fiambres y embutidos además de sal - que fomenta la retención de líquidos y eso se siente en la balanza y en la presión arterial – tienen agregado de nitrato de potasio que se utiliza para evitar la contaminación con microorganismo patógenos y que tiene la capacidad de darle a estos alimentos su clásico color rojo (de otro modo quedarían casi negros!) El nitrato de potasio es tóxico no solo para las células de los microorganismo sino también para las nuestras y de hecho se permite su uso porque es mayor el riesgo de concreto de una intoxicación por una carne en mal estado que el riesgo más “diluído” de sus efectos cancerígenos, pero OJO porque el riesgo está ahí. Eliminarlos de tu día a día (o al menos reducirlos) es un gran paso para tu salud y tu figura.

 

 

Dejar atrás esos kilitos polizones que vinieron de las vacaciones es totalmente posible y no necesita que hagas cambios gigantes pero sí que pases a la acción ahora. Volvé a tus rutinas saludables y tené en cuenta estos tres puntos para lograr esos resultados que tanto querés y volver a sentirte vos misma!

 

¿Querés más?

Sumate a nuestro Mailing para recibir los últimos artículos, recetas + cada tanto, promos exclusivas que no vas a ver en ningún otro lugar. 

Cuando te sumás también te enviamos la Guía Detox Para Bajar de Peso de regalito de bienvenida!

No worries, tus datos van a estar seguros y nunca los compartimos.

Close

Recetas Detox de Primavera -- GRATIS!

Ingresá tus datos y empezá hoy...